¿Calamar de día o de noche? Cuándo pican más
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¿Calamar de día o de noche? Cuándo pican más

8 min de lectura por Julián Guerrero

¿Se pescan mejor los calamares de día o de noche? La hora que de verdad manda, los puertos iluminados, la luna y cuándo sí funciona el día.

Es la continuación natural de nuestra guía de cuándo pescar calamares a lo largo del año (la del "mes") y de la guía del eging (la del "cómo"). Aquí resolvemos la hora. Usa el índice para ir a lo tuyo.

Calamar común (Loligo vulgaris): la pesca de calamar se concentra al atardecer y de noche
El calamar común (Loligo vulgaris): un cazador visual de luz baja. Por eso el atardecer y la noche son sus horas.

1. ¿De día o de noche? La respuesta

Sin rodeos: el calamar se pesca mejor con luz baja. El orden de preferencia que funciona en casi toda la costa española es:

  1. El atardecer (la franja del ocaso y la hora siguiente): el momento estrella.
  2. La noche, especialmente en puertos y zonas iluminadas.
  3. El amanecer, la otra ventana de cambio de luz.
  4. El día, como último recurso y solo en condiciones concretas (cielo cubierto, mar removida, más profundidad…).

No es una manía de pescadores: tiene una explicación biológica sólida, y encaja con lo que se ve en las capturas que la comunidad registra con hora, que se acumulan al caer la tarde y de noche. Vamos al porqué.

Si solo tienes una hora para salir a calamares, que sea la del atardecer. Y si puedes encadenarla con la noche en un puerto con luz, mejor todavía.

2. Por qué el calamar es de luz baja

El calamar es un depredador visual de hábitos crepusculares y nocturnos. Tres mecanismos lo explican:

  • Sube en la columna de agua al caer la luz. Durante el día tiende a estar más profundo y apático; al atardecer y de noche asciende y se acerca a la costa a cazar, poniéndose a tiro de la jibionera desde el muelle o la escollera.
  • La luz concentra su comida. Las luces de un puerto (y la propia luna) atraen plancton y pequeños peces; detrás de ese bufé llega el calamar. El borde entre la zona iluminada y la sombra es el punto caliente: ahí espera para emboscar.
  • Caza con los ojos. Tiene una vista extraordinaria y, con poca luz, sus presas (y tu egi) se recortan mejor. De día, en agua clara y muy iluminada, se vuelve mucho más desconfiado.

De ahí que la combinación ganadora sea luz baja + algo de iluminación que concentre la vida: justo lo que ofrecen el ocaso y los puertos de noche.

3. El atardecer: la hora reina

Si hay un momento que ningún eginero se salta, es el ocaso. En la transición del día a la noche se dispara la actividad: baja la luz, el calamar sube y se activa, y durante esa hora "mágica" se concentran muchas de las mejores rachas. Llega con tiempo, pesca la última luz del día y quédate al menos la primera hora de oscuridad: ese tramo a caballo entre el día y la noche suele ser el más productivo de la jornada.

4. La noche y los puertos iluminados

La noche es el reino del calamar, y el puerto iluminado es su mejor escenario para el pescador de costa. Las farolas y luces del muelle crean focos de vida; el calamar patrulla el límite entre la luz y la sombra. Claves:

  • Pesca el borde de la luz, no el centro del foco: lanza a la sombra y trae la jibionera hacia la zona iluminada, o trabaja la línea de transición.
  • Escolleras, espigones y dársenas con algo de profundidad y corriente suave concentran calamar de noche.
  • Sé sigiloso: el calamar nota las pisadas y las sombras bruscas sobre el agua iluminada. Movimientos suaves y poca luz directa al agua.

Antes de instalarte, comprueba que está permitido: repasa si se puede pescar en los puertos de tu zona, porque muchos tienen normas propias.

5. ¿Y de día? Cuándo sí funciona

De día el calamar es más difícil, pero no imposible. Hay situaciones en las que la pesca diurna funciona —y conviene conocerlas para no quedarte en casa cuando solo puedes salir con sol—:

  • Cielo cubierto y poca luz. Un día gris, nublado, imita la penumbra que le gusta y lo anima a comer.
  • Mar removida o algo turbia. El agua con cuerpo reduce la luz bajo la superficie y da confianza al calamar; tras un temporal suave puede haber buena pesca diurna.
  • El amanecer. La otra ventana de luz baja: las primeras horas, antes de que el sol pegue fuerte, son una mini-versión del atardecer.
  • Más profundidad y embarcación. De día el calamar se va al fondo; desde barca, buscando más metros, se le encuentra. Es también el terreno del calamar veteado, más profundo e invernal.
  • Ajusta el egi. De día, tonos más naturales y discretos y trabajo más fino; reserva los colores llamativos y el glow para la noche (ver §7).

6. La luna, con datos reales

La luna entra en la ecuación porque también es luz. Aquí sí tenemos dato propio: sobre las capturas registradas de calamar común en la comunidad (consultadas el 30/06/2026), las fases de luna creciente reúnen cerca del 48% de los registros, mientras que la luna llena y la luna nueva quedan algo por debajo. Es decir: ni la noche totalmente oscura ni el plenilunio dominan; las fases intermedias crecientes son las más anotadas.

Tradicionalmente conviven dos escuelas: quien prefiere noches oscuras (donde las luces del puerto concentran más, por contraste) y quien busca algo de luna que ayude a la pesca a campo abierto. Los datos apuntan a un término medio, pero esto es de lo más local que hay: crúzalo con tu propio histórico y con la influencia de la luna en la pesca.

7. Cómo cambia tu pesca de día a la noche

No pescas igual a las seis de la tarde que a medianoche. Lo que conviene ajustar:

  • Color del egi. De día y con agua clara, tonos naturales (marrones, transparentes, imitación). Al caer la luz y de noche, colores más llamativos y jibioneras con glow (fluorescentes que "cargan" con luz), que el calamar localiza mejor en la oscuridad.
  • Ritmo. Animación con tirones y caídas; de noche, deja pausas más largas en la caída, que es cuando el calamar se agarra. La paciencia en la pausa marca la diferencia.
  • Dónde. De día, más profundidad y estructura; de noche, el borde de la luz en puertos y escolleras.
  • Detección. De noche, una puntera sensible y la línea bien controlada son clave para notar el peso sordo del calamar cuando se agarra al egi.

El detalle fino de jibioneras, montajes y animación está en la guía del eging desde costa.

8. Seguridad nocturna

Pescar de noche multiplica las opciones, pero también los riesgos. Sentido común que no sobra:

  • Buena luz frontal (y de repuesto), para moverte y desanzuelar, no para enfocar el agua de pesca.
  • Calzado con agarre en escolleras y muelles mojados; de noche se resbala más.
  • No pesques solo en marcas expuestas, avisa de dónde vas y vigila el estado de la mar.
  • Abrígate: la mejor época del calamar es el invierno, y las noches de puerto son frías.

9. Preguntas frecuentes

¿Es mejor pescar calamares de día o de noche?

De noche y, sobre todo, al atardecer. El calamar es un cazador visual de luz baja: al caer la luz sube en el agua y se acerca a la costa a comer, y de noche patrulla las zonas iluminadas de los puertos. El ocaso es la hora reina, la noche su reino y el amanecer la otra buena ventana; el día funciona peor.

¿Por qué se pescan los calamares al atardecer?

Porque en la transición del día a la noche baja la luz, el calamar asciende en la columna de agua y se activa para cazar, poniéndose a tiro desde muelles y escolleras. Esa hora del ocaso y la primera de oscuridad concentran muchas de las mejores rachas; por eso conviene llegar con tiempo y quedarse a la caída de la noche.

¿Se pueden pescar calamares de día?

Sí, aunque cuesta más. Funciona mejor con cielo cubierto, mar algo removida o turbia, al amanecer, y buscando más profundidad (sobre todo desde embarcación, que es además el terreno del calamar veteado). De día conviene usar jibioneras de tonos naturales y una animación más fina que de noche.

¿Influye la luna en la pesca del calamar?

Sí, porque también es luz. En las capturas registradas de la comunidad, las fases de luna creciente reúnen cerca del 48% de los registros, por encima de la luna llena y la nueva. Conviven la escuela de las noches oscuras (las luces del puerto concentran más por contraste) y la de algo de luna; es muy local, así que cruza el dato con tu propio histórico.

¿Qué color de jibionera uso de día y de noche?

De día y con agua clara, tonos naturales y discretos (marrones, transparentes). Al caer la luz y de noche, colores más llamativos y jibioneras con glow, que "cargan" luz y el calamar localiza mejor en la oscuridad. Más importante que el color es la pausa en la caída: es cuando se agarra.

¿Dónde pescar calamar de noche en el puerto?

En el borde entre la luz y la sombra: lanza a la zona oscura y trabaja la jibionera hacia la luz, o pesca la línea de transición, que es donde el calamar embosca. Escolleras, espigones y dársenas con algo de profundidad y corriente suave son los mejores puntos. Comprueba antes que está permitido pescar en ese puerto.

Atardecer, noche y un puerto con luz

La pregunta de día o noche tiene una respuesta sencilla: el calamar es de luz baja, y el atardecer encadenado con la noche en un puerto iluminado es su mejor momento. Reserva el ocaso, pesca el borde de la luz, deja la pausa larga en la caída y ajusta el color del egi a la hora. Y si solo puedes salir con sol, busca cielo cubierto, mar movida y profundidad. El resto —tu mejor farola, tu mejor jibionera— te lo enseñan tus noches.

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