Cómo usamos la inteligencia artificial
Usamos inteligencia artificial para trabajar mejor y más rápido, pero con reglas claras. La IA es un asistente, no una fuente, y no rebaja nuestro nivel de veracidad.
En una frase. La IA puede ayudar a investigar, organizar y redactar, pero cada afirmación
sensible se apoya en fuentes reales, verificadas y revisadas por una persona.
1. En qué la usamos
- Investigar y organizar documentación.
- Proponer estructuras, relaciones internas y borradores.
- Comparar versiones de normas o detectar cambios relevantes.
- Ayudar a resumir información antes de su revisión editorial.
2. En qué no la usamos
- No es la fuente de datos legales, biológicos, de seguridad ni comerciales.
- No inventamos experiencias en primera persona, capturas, ubicaciones ni cifras.
- No publicamos valoraciones sensibles sin poder confirmarlas.
- No dejamos que un texto asistido por IA salga sin revisión editorial.
3. Control editorial y trazabilidad
El contenido asistido por IA pasa el mismo circuito de verificación que cualquier otro. Mantenemos la capacidad de explicar qué fuente respalda cada afirmación sensible y cuándo se verificó.
4. Por qué lo hacemos así
Porque la utilidad y la fiabilidad no dependen de si un texto lo empezó una persona o una herramienta, sino de si está bien hecho, bien contrastado y ayuda de verdad al lector.