Especies peligrosas en la pesca en España: guía de seguridad 2026
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Especies peligrosas en la pesca en España: guía de seguridad 2026

26 min de lectura por Julián Guerrero

El mar y el río no perdonan los despistes, y unos cuantos de esos despistes tienen forma de pez. No hablamos de tiburones de película: hablamos de un pez del tamaño de tu mano enterrado en la arena de tu playa que te arruina el día, de un escorpénido que pincha al desanzuelar, de una raya cuyo aguijón hay que respetar,…

El mar y el río no perdonan los despistes, y unos cuantos de esos despistes tienen forma de pez. No hablamos de tiburones de película: hablamos de un pez del tamaño de tu mano enterrado en la arena de tu playa que te arruina el día, de un escorpénido que pincha al desanzuelar, de una raya cuyo aguijón hay que respetar, o de una medusa que te cruza la pierna de un latigazo. La mayoría de sustos del pescador español no los da un monstruo: los da el descuido al manipular, el pie descalzo en la orilla o la prisa con el anzuelo. Esta es la guía para conocer esos peligros reales y, sobre todo, para saber exactamente qué hacer con cada uno.

Va al grano y es médicamente correcta. Hay mucha leyenda rondando estos accidentes —la orina sobre la picadura, el corte, el torniquete— y casi toda es falsa o peligrosa. Aquí encontrarás los primeros auxilios que de verdad funcionan, especie por especie, con una idea que se repite y conviene grabar: para los venenos de nuestros peces, agua caliente. Si tienes una urgencia delante ahora mismo, ve directo al aviso de abajo o a la sección de qué hacer en una urgencia.

Pez araña mayor (Trachinus draco), el peligro más frecuente en las playas españolas: la primera aleta dorsal negra esconde las espinas venenosas
El pez araña es el rey de los sustos en la costa española: enterrado en la arena, con la aleta dorsal negra como única señal. Conocerlo es la mitad de evitarlo.

Antes de entrar en cada especie, una idea que vale para todo: la inmensa mayoría de los accidentes ocurren al manipular el pez, no al pescarlo. Una clavada de escórpora al desanzuelar, una mordedura de morena al meter la mano donde no se debe, un pisotón a una araña enterrada. La prisa y los nervios son tu peor enemigo. Identifica lo que tienes delante antes de tocarlo, y casi todo lo demás se resuelve solo.

1. Peces con veneno: araña, escorpénidos y rayas

Empezamos por el grupo más importante, porque comparte un mismo enemigo y, lo mejor, un mismo tratamiento. Son peces que no atacan: se defienden con espinas conectadas a glándulas venenosas. Cuando los pisas o los agarras, esas espinas perforan la piel e inoculan el veneno por presión. Y aquí está la clave que une a los tres: su veneno es termolábil, es decir, está hecho de proteínas que se destruyen con el calor. Por eso el agua caliente no diluye ni extrae nada: inutiliza el veneno en el sitio. Es el tratamiento de referencia para los tres.

Pez araña y faneca brava (Trachinus / Echiichthys)

Es, con diferencia, el peligro más frecuente de nuestras costas. Bajo el nombre de pez araña o faneca brava se agrupan varias especies de la familia Trachinidae: la araña mayor (Trachinus draco, hasta 53 cm), la faneca brava o araña menor (Echiichthys vipera, apenas 8-15 cm pero la más peligrosa en la práctica, porque vive justo en la arena fina donde te bañas) y la araña moteada (Trachinus araneus). Todas se entierran en el fondo dejando fuera los ojos y la punta de una primera aleta dorsal negra que esconde las espinas venenosas. La faneca brava y la moteada añaden, además, una espina venenosa en el opérculo, así que agarrarlas por la cabeza —lo más instintivo— es lo más peligroso.

El dolor de su picadura es brutal e inmediato, desproporcionado para el tamaño del pez, pero rara vez grave si se trata bien. Lo desarrollamos a fondo —identificación, síntomas y tratamiento paso a paso— en la guía completa del pez araña.

Escorpénidos: cabracho, rascacio y escórpora (Scorpaena spp.)

Los escorpénidos de roca son carne de cazuela —el cabracho (Scorpaena scrofa) y el rascacio (Scorpaena porcus) están entre los pescados más sabrosos del Mediterráneo—, pero esconden espinas venenosas en las aletas dorsal, anal y pélvicas. El pinchazo, casi siempre al desanzuelar o al limpiar el pescado, duele muchísimo y sigue el mismo patrón que el de la araña. El tratamiento es idéntico: agua caliente. Cuidado especial: estos peces clavan aunque estén "tranquilos" o aparentemente muertos en la nevera; la espina no necesita que el pez se mueva. Si te cuesta distinguir el cabracho de la escórpora y la gallineta, prepararemos una guía para diferenciarlos: comparten roca, cazuela y espinas con las que conviene tener cuidado.

Rayas con aguijón: pastinaca y chucho (Dasyatis / Pteroplatytrygon)

La raya látigo o pastinaca (Dasyatis pastinaca) y la raya pelágica (Pteroplatytrygon violacea) llevan en la cola uno o más aguijones serrados y venenosos. No son agresivas —la pastinaca vive enterrada en fondos arenosos y aparece como captura incidental en la pesca a fondo—, pero al desanzuelarlas, pisarlas o levantarlas pueden clavar el aguijón con fuerza, causando heridas profundas, desgarradas y muy dolorosas. El veneno es, de nuevo, proteico y termolábil: agua caliente. Pero con las rayas hay un matiz crítico de gravedad: una clavada en el aguijón provoca, además del veneno, una herida penetrante seria. Una clavada en el torso, el abdomen o el cuello es una urgencia médica inmediata —fue así como murió el naturalista Steve Irwin, por un aguijón de raya en el tórax—. Nunca te pongas la raya sobre el cuerpo para desanzuelarla y mantén siempre la cola controlada.

Grupo Dónde está el veneno Riesgo principal Primer auxilio
Pez araña / faneca brava 1ª aleta dorsal negra (y opérculo en faneca brava/moteada) Pisarla en la orilla; clavada al desanzuelar Agua caliente 40-45 °C, 30-90 min
Escorpénidos (cabracho, rascacio, escórpora) Espinas dorsal, anal y pélvicas Clavada al desanzuelar o limpiar Agua caliente 40-45 °C, 30-90 min
Rayas con aguijón (pastinaca, chucho) Aguijón serrado en la cola Herida penetrante + veneno; grave en torso Agua caliente; urgencias si herida grande o en torso
Para el veneno de nuestros peces solo hay una palabra que importa: calor. Agua tan caliente como aguantes sin quemarte, durante media hora o más. El veneno se cuece. La orina, el hielo y el corte solo añaden problemas.

2. Mordeduras: morena, congrio y cómo desanzuelar

El segundo grupo no tiene veneno, pero tiene dientes y mandíbula. Aquí el peligro no es químico, es mecánico —el corte— y, sobre todo, lo que viene después: la infección, porque la boca de un pez y el agua están llenas de bacterias. El tratamiento, por tanto, cambia por completo: nada de agua caliente; aquí mandan la hemostasia, el lavado a fondo y la vigilancia.

Morena (Muraena helena)

La morena vive encajada en grietas y cuevas de roca, y tiene una mordedura seria: dientes afilados curvados hacia atrás y un agarre que no suelta. La regla número uno es de cajón y se incumple constantemente: nunca metas la mano en un agujero de roca. Si cae una al anzuelo, se enrosca y muerde con decisión; manéjala con pinzas largas y desanzuelador, nunca acercando los dedos a la cabeza. Su saliva contiene sustancias que dificultan la coagulación, así que una mordedura sangra más de lo que parece.

Congrio (Conger conger)

El congrio es la otra gran dentellada de nuestra costa: una anguila marina que alcanza los dos metros, extremadamente potente, que se enrosca en la línea y muerde con una mandíbula capaz de destrozar un dedo. Es captura clásica de la pesca nocturna desde roca. Con un congrio de buen tamaño a bordo, la prudencia no es opcional: contrólalo, usa guantes y pinzas, y desanzuela solo cuando esté dominado. La mordedura, igual que la de la morena, es una herida con alto riesgo de infección.

Cómo desanzuelar sin accidentes

La mayoría de mordeduras y clavadas se evitan con método:

  • Identifica antes de tocar. Si no sabes qué es, no lo agarres a mano. Mira la cabeza, la dorsal y la cola.
  • Controla el pez primero. Que no coletee. Sujétalo bien por los flancos —lejos de la cabeza en mordedores, lejos de la dorsal en escorpénidos y arañas— o usa un boga-grip.
  • Usa la herramienta, no los dedos. Pinzas largas o desanzuelador. Si el anzuelo está muy adentro o el pez es peligroso y vas a soltarlo, a veces lo más seguro es cortar el bajo de línea cerca de la boca y devolverlo: un anzuelo de acero se oxida y cae solo, y vale menos que tu mano.
  • Con peces venenosos, neutraliza las espinas. En araña y escorpénidos puedes recortar con tijeras de pesca la primera aleta dorsal antes de manipular el pez. Una vez controladas las espinas, el manejo es mucho más seguro.

3. Medusas y carabela portuguesa

No son peces, pero cruzarte una nadando o pescando a vadeo es de lo más probable en verano. Las medusas pican con células urticantes (nematocistos) repartidas por sus tentáculos: al contacto, disparan diminutos arpones que inyectan veneno. La picadura típica del Mediterráneo —la Pelagia noctiluca, la "clavel"— produce un dolor ardiente y una marca enrojecida, molesta pero raramente grave.

El primer auxilio general para medusas tiene reglas claras, y algunas son contraintuitivas:

  • Sal del agua y no frotes la zona. Frotar (con la mano, una toalla o arena) hace que los nematocistos que siguen pegados a la piel disparen más veneno.
  • Retira los tentáculos visibles con guante o pinzas, nunca con la mano desnuda.
  • Enjuaga con agua de mar, nunca con agua dulce. El agua dulce, por diferencia de presión osmótica, hace estallar las células urticantes y empeora la picadura. Tampoco frotes con arena.
  • Aplica frío para el dolor en las medusas comunes (una bolsa de hielo envuelta, sin que el hielo toque directamente la piel) o, en muchas especies, calor; el calor ayuda a degradar el veneno. Una reacción intensa o extensa requiere atención médica.

Carabela portuguesa (Physalia physalis): caso aparte

La carabela portuguesa no es una medusa, sino una colonia flotante (un sifonóforo) con una vela azulada y tentáculos que pueden medir varios metros. Su picadura es mucho más dolorosa y peligrosa que la de una medusa común: deja marcas como latigazos, puede provocar dolor intenso, calambres y, en casos graves, síntomas generales. Llega sobre todo a costas atlánticas, pero también aparece en el Mediterráneo. Si la ves en la orilla, no la toques: los tentáculos pican aunque esté varada y aparentemente muerta.

Importante: con la carabela portuguesa no se recomienda el vinagre de forma general. A diferencia de otras medusas, en sus nematocistos el vinagre puede provocar que descarguen más veneno. La pauta razonable es: retirar los tentáculos sin frotar (guante o pinzas), enjuagar con agua de mar y aplicar calor —inmersión en agua caliente, en torno a 45 °C, lo más caliente tolerable sin quemar—. Ante una picadura extensa, dolor que no cede o cualquier síntoma general, atención médica o 112.

4. Erizos y otros (salpa, miracielos)

Quedan algunos peligros menores pero reales, sobre todo para quien pesca a vadeo o se mueve por roca:

  • Erizos de mar. No atacan ni envenenan de gravedad, pero sus púas se clavan al apoyar la mano o el pie en la roca y se parten dentro de la piel, donde se infectan con facilidad. Retira con pinzas lo que salga, desinfecta y, si quedan fragmentos profundos o se inflama, acude al médico. Calzado de suela dura y manos atentas en la roca.
  • Miracielos o rata (Uranoscopus scaber). Vive enterrado mirando hacia arriba; tiene espinas venenosas sobre las pectorales y, además, órganos eléctricos capaces de dar un pequeño calambre. Poco frecuente, pero cuidado al manipularlo: trátalo como un pez venenoso (agua caliente si pincha).
  • Salpa (Sarpa salpa). A menudo se la cita por su "mordedura", pero es un espárido herbívoro e inofensivo: no tiene veneno ni dientes que hagan daño, y sus mordisquitos al manipularla son anecdóticos. Su única particularidad reseñable es gastronómica: en ciertas épocas y zonas su consumo se ha asociado a episodios pasajeros de tipo alucinatorio (ictioalieinotoxismo), un fenómeno raro que no tiene nada que ver con manejarla en el anzuelo.

5. Los peligros que no son peces: mar de fondo, rocas, sol y anzuelos

Y aquí está la verdad incómoda que ningún listado de bichos cuenta: los accidentes que de verdad mandan a un pescador al hospital o algo peor rara vez los causa un pez. Los causa el entorno y el descuido. Esta sección es, probablemente, la más importante de la guía.

El mar de fondo: el asesino silencioso de la roca

La pesca desde roca y espigón es la que más vidas se cobra cada año en España, y casi siempre por lo mismo: el mar de fondo. Es un oleaje largo y profundo, generado por temporales lejanos, que puede llegar con el cielo azul y la superficie aparentemente tranquila. Vienen series de olas mayores cada cierto tiempo y barren rocas que llevaban horas secas. Reglas que salvan la vida:

  • Consulta siempre la previsión de oleaje y mar de fondo (altura y, sobre todo, periodo de la ola) antes de salir, no solo el viento.
  • Observa la roca diez minutos antes de bajar. Si está mojada por encima de donde rompe el agua ahora, ahí ha llegado una ola: no es tu sitio.
  • Nunca des la espalda al mar y ten siempre una vía de escape hacia arriba.
  • Chaleco salvavidas en roca y espigón con mar movido. No es de cobardes; es lo que marca la diferencia entre un susto y un ahogamiento. Y mejor no pescar solo en estos sitios.

Rocas resbaladizas, golpes y caídas

El alga sobre la roca es jabón. Un resbalón con la caña en la mano, sobre piedra y junto al agua, es una de las lesiones más comunes. Calzado con buen agarre (suela de fieltro o tacos para roca húmeda), pisar siempre la zona seca y mate, y mover el peso con calma. Atención también a los golpes con plomos pesados al lanzar: nunca te pongas detrás de quien lanza ni lances con gente cerca.

El sol y la deshidratación

Una jornada de surfcasting bajo el sol de agosto es una agresión seria al cuerpo. El reflejo del agua duplica la radiación. Gorra, gafas de sol polarizadas, protección solar, manga larga ligera y agua, mucha agua. El golpe de calor y la deshidratación arruinan más jornadas de las que parece, y en alguien mayor o con problemas de salud pueden ser graves. La pesca nocturna o a primera hora no solo pesca más en verano: es más segura.

El anzuelo clavado

Tarde o temprano le pasa a todo el que pesca: un anzuelo clavado en un dedo, la mano o la oreja. Qué hacer depende de hasta dónde ha entrado:

  • Si la punta NO ha pasado la lengüeta (la rebaba que impide que salga), suele bastar con retirarlo con cuidado en sentido inverso al que entró.
  • Si la lengüeta ya está dentro, no tires hacia atrás: desgarrarás el tejido. Existe la técnica del hilo (rodear la curva del anzuelo con un cordel y dar un tirón seco mientras se presiona el ojal hacia abajo), pero es para personas con experiencia y solo en anzuelos pequeños en zonas carnosas; si no lo tienes claro, no improvises.
  • Acude a urgencias siempre si el anzuelo está en la cara, el ojo o cerca de él, una articulación, un tendón o una zona con vasos importantes; si es un anzuelo grande, triple o profundo; o si no consigues sacarlo con seguridad. Mejor un trayecto al centro de salud que una herida desgarrada o un anzuelo en mal sitio.
  • Después: lava y desinfecta, y revisa que tengas el tétanos al día: cualquier herida con anzuelo, púa o diente lo justifica.
El pez más peligroso de la costa española no tiene espinas ni dientes: es la ola que no viste venir mientras mirabas la puntera. Respeta el mar de fondo y habrás esquivado el peligro de verdad.

6. El botiquín del pescador y la prevención

Casi todos estos sustos se evitan con unos hábitos y un pequeño kit. La prevención pesa menos que el remedio.

Los cuatro hábitos que evitan el 90% de los accidentes

  • Identifica antes de tocar. Si no sabes qué es, no lo agarres con la mano.
  • Calzado siempre. Escarpines o sandalias de suela gruesa en playa y vadeo (las púas de araña atraviesan una suela fina); suela de agarre en roca. Arrastra los pies por la arena al caminar: avisas a arañas y rayas enterradas y les das tiempo a salir.
  • Maneja con calma y herramientas. Espera a controlar el pez, sujétalo bien y desanzuela sin prisa, con pinzas o desanzuelador. Nunca metas la mano en agujeros de roca.
  • Lee el mar y el cielo. Previsión de oleaje y mar de fondo antes de ir a la roca; sol y agua en verano; nunca de espaldas al mar.

El botiquín que cabe en la mochila

  • Pinzas finas (espinas, púas de erizo, restos), pinzas largas / desanzuelador y tijeras de pesca.
  • Antiséptico, gasas estériles, esparadrapo y un par de vendas.
  • Analgésico (paracetamol o ibuprofeno).
  • Algo para calentar agua: un termo con agua muy caliente o una bolsa química de calor resuelve un pinchazo de araña o escórpora en plena playa, donde no hay grifo de agua caliente.
  • Guantes resistentes, protección solar y agua para beber de sobra.
  • Teléfono cargado y, si pescas en roca o solo, que alguien sepa dónde estás y a qué hora vuelves.

7. Qué hacer en una urgencia (cuándo llamar al 112)

Repasemos el protocolo por tipo de lesión, en limpio, para que lo tengas localizado. Y antes de nada, lo que NUNCA debes hacer, valga para lo que valga: nada de orina, torniquetes, cortes en la herida, succionar el veneno con la boca ni aplicar hielo a un pinchazo venenoso. Son remedios de leyenda que no funcionan y añaden daño o infección.

Pinchazo de pez venenoso (araña, escorpénido, raya)

  1. Sal del agua y siéntate. El dolor es brusco; evita una caída.
  2. Retira restos de espina que salgan con facilidad, con pinzas limpias. Si está clavada profunda, no fuerces: eso es para el médico.
  3. Agua caliente, ya. Sumerge la zona en agua a 40-45 °C (lo más caliente que toleres sin quemarte; si no puedes meter la mano sana, está demasiado caliente) durante 30 a 90 minutos, reponiendo agua caliente según se enfríe, hasta que el dolor ceda. El veneno se destruye con el calor.
  4. Limpia, desinfecta y toma un analgésico si lo necesitas. Vigila la herida 48-72 horas por si se infecta.

Mordedura (morena, congrio)

  1. Controla la hemorragia con presión directa.
  2. Lava a fondo con agua limpia y jabón: el mayor riesgo es la infección por bacterias marinas.
  3. Vigila la herida los días siguientes (enrojecimiento que se extiende, calor, pus, fiebre) y acude al médico si se infecta o si es profunda. Tétanos al día.

Picadura de medusa / carabela portuguesa

  1. Sal del agua y no frotes. Retira los tentáculos con guante o pinzas, nunca con la mano desnuda.
  2. Enjuaga con agua de mar, nunca con agua dulce.
  3. Aplica calor (agua caliente ~45 °C) o frío para el dolor según la especie. Con la carabela portuguesa, no uses vinagre de forma general.
  4. Si la reacción es intensa o extensa, atención médica.

Datos de la comunidad

El pez araña aparece más en las playas que en los partes de captura, pero la comunidad de AiPeces ya ha registrado un buen número de ejemplares de las especies de esta guía. Estos gráficos salen de las capturas públicas de la araña mayor —la misma base que alimenta su ficha del Atlas—: verás la estacionalidad, las fases lunares dominantes, el reparto cebo vs señuelo y la actividad reciente. Te dice cuándo y dónde es más probable cruzarte con ella.

Lo que confirman los datos: picos en junio y mayo, actividad repartida entre fases de creciente gibosa y creciente inicial, cuando el pescador registra el aparejo domina el señuelo sobre el cebo natural. Encaja con lo que ya contábamos arriba.

8. Preguntas frecuentes

¿Cuál es la especie más peligrosa para el pescador en España?

Por frecuencia, el pez araña o faneca brava: un pez pequeño enterrado en la arena cuya picadura es dolorosísima y muy común en playas. Pero el peligro que más vidas se cobra no es un pez, sino el entorno: el mar de fondo en la pesca desde roca. Conocer ambos es lo que de verdad evita sustos.

¿Qué hago si me pincha un pez araña, una escórpora o una raya?

Sumerge la zona en agua caliente, a unos 40-45 °C (lo más caliente que toleres sin quemarte), durante 30 a 90 minutos o hasta que el dolor ceda. El veneno de estos peces es termolábil: el calor lo destruye. Retira los restos de espina que salgan, desinfecta y vigila la infección. Nunca uses orina, hielo, torniquetes ni cortes.

¿Hay que echar orina en la picadura?

No. La orina no tiene ninguna utilidad demostrada y solo añade riesgo de infección. Tampoco sirven los torniquetes, los cortes ni succionar la herida. Para el veneno de los peces el único tratamiento eficaz de primeros auxilios es el calor: agua caliente cuanto antes.

¿La picadura de una medusa se trata con agua dulce o de mar?

Con agua de mar, nunca con agua dulce. El agua dulce hace estallar las células urticantes que quedan en la piel y empeora la picadura. Retira los tentáculos sin frotar (con guante o pinzas), enjuaga con agua de mar y aplica calor o frío para el dolor según la especie.

¿Sirve el vinagre para la carabela portuguesa?

No de forma general. A diferencia de otras medusas, en la carabela portuguesa (Physalia physalis) el vinagre puede hacer que los nematocistos descarguen más veneno. La pauta es retirar los tentáculos sin frotar, enjuagar con agua de mar y aplicar calor (agua a unos 45 °C). Ante una picadura extensa o síntomas generales, llama al 112.

¿Qué hago si se me clava un anzuelo?

Si la punta no ha pasado la lengüeta, retíralo en sentido inverso. Si la lengüeta ya está dentro, no tires hacia atrás. Acude a urgencias siempre que el anzuelo esté en la cara, el ojo, una articulación o un tendón, sea grande o profundo, o no salga con seguridad. Después, desinfecta y revisa el tétanos.

¿La morena y el congrio son venenosos?

No, no tienen veneno, pero su mordedura es seria: dientes afilados y mandíbula potente. El riesgo principal es la herida y, sobre todo, la infección por bacterias. No metas nunca la mano en agujeros de roca (morenas) y desanzuela con pinzas. Lava la herida a fondo y vigila la infección; el agua caliente aquí no sirve.

¿Cómo evito que me pique un pez enterrado en la arena?

Usa escarpines o sandalias de suela gruesa y arrastra los pies por el fondo en lugar de dar zancadas: así avisas a arañas y rayas enterradas y les das tiempo a escapar. Ten especial cuidado en verano, con marea baja y aguas someras templadas, que es cuando más coinciden bañistas y peces enterrados.

¿Cuál es el peligro real de la pesca desde roca?

El mar de fondo: un oleaje largo generado por temporales lejanos que llega con el mar aparentemente tranquilo y barre rocas secas con olas mayores cada cierto tiempo. Consulta siempre la previsión de oleaje y periodo, observa la roca antes de bajar, no des la espalda al mar y usa chaleco salvavidas con mar movido.

¿Cuándo debo llamar al 112 por una picadura o mordedura?

Ante cualquier síntoma general (mareo, vómitos, dificultad para respirar, hinchazón que se extiende, reacción alérgica), si la clavada de aguijón es en el torso o el cuello, si afecta a un ojo o una articulación, si la persona es vulnerable o si hay un accidente en el agua. Ante la duda, profesionales sanitarios o 112.

El mar y el río, con respeto

Pescar es de las aficiones más seguras que hay, y lo es aún más cuando sabes a qué tener respeto. En España, el peligro más probable no es un tiburón: es una araña enterrada en la arena de tu playa o un pinchazo de escórpora al desanzuelar —y se resuelven con agua caliente y cabeza—. El peligro más serio rara vez tiene espinas: es el golpe de mar en la roca, el resbalón, el sol de agosto. Identifica antes de tocar, lleva calzado y herramientas, maneja con calma, lee el mar y ten claro el primer auxilio de cada cosa. Con eso, lo único que te llevarás a casa serán capturas y buenas historias, no un susto.

Si esta guía te ha servido, compártela con quien sale a pescar o se baña este verano: una picadura bien tratada es un mal rato; una urgencia bien gestionada, una vida. Y registra tus capturas en AiPeces —cada especie identificada ayuda al siguiente a saber qué tiene delante antes de tocarlo.

Especies mencionadas

Pez araña mayor (Trachinus draco) · Faneca brava / araña menor (Echiichthys vipera) · Araña moteada (Trachinus araneus) · Cabracho (Scorpaena scrofa) · Rascacio (Scorpaena porcus) · Raya látigo (Dasyatis pastinaca) · Raya pelágica (Pteroplatytrygon violacea) · Morena común (Muraena helena) · Congrio (Conger conger)

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